La comuna de San Vicente podrá llevar Internet a más de 200 puntos rurales

El Ejecutivo presentó un proyecto que fue aprobado por el Concejo Deliberante. El aislamiento obligatorio por pandemia a causa del COVID-19, dejó al descubierto las desigualdades con la zona urbana.
San Vicente

El Concejo Deliberante de San Vicente aprobó una ordenanza autorizando al Ejecutivo Municipal a ofrecer el servicio de Internet a las familias rurales donde no haya prestador privado. El proyecto fue presentado por el intendente Fabián Rodríguez, y en sus considerandos explica que “referente al área geográfica rural, el municipio cuenta con más de la mitad de la población distribuida en toda la extensión de la comuna, ello explica la existencia de más de 200 colonias y parajes”, que no tienen acceso a Internet.

El proyecto fue aprobado hace una semana por el Concejo Deliberante local, la Ordenanza N° 63 de lo que va del año, donde autoriza al Ejecutivo Municipal a ofrecer “el servicio de Internet inalámbrico a las familias rurales, donde no haya un prestador que brinde dicho servicio” como estipula en el artículo N° 1 de la nueva normativa.

El proyecto tiene como objetivo zanjar la brecha que hay entre el centro de la ciudad y las zonas rurales, ya que el sector privado, que ofrece este servicio en la zona urbana, no llega a las colonias. “Se observa a nivel país una diferencia notable entre el acceso que tienen las zonas rurales con las zonas urbanas, no obstante, existe una gran cantidad de familias, dependencias municipales, y empresas que acceden a los servicios de Internet mediante conexión inalámbrica proporcionada por empresas locales”, aclara la normativa en sus considerandos.

El nuevo desafío de la intendencia sanvicentina va a estar a cargo de la recientemente creada Dirección de Innovación Tecnológica municipal.

Esta dependencia, junto a la Secretaría de Hacienda y Finanzas establecerán los costos de la prestación real y efectiva. A partir de la aprobación de esta ordenanza “el Departamento Ejecutivo Municipal establecerá los términos y condiciones del servicio de Internet. Pasados ciento veinte (120) días de haber sido aprobado el proyecto, el Departamento Ejecutivo Municipal deberá remitir al Honorable Concejo Deliberante el proyecto de ordenanza estableciendo las tasas y los valores correspondientes al servicio creado por la presente”, aclara en su artículo N° 4 de la nueva normativa municipal.

En la Capital Nacional de la Madera hay cuatro empresas privadas que ofrecen el servicio de Internet en forma inalámbrica y por cableado. Los usuarios del sistema de cableado están en el centro y los barrios más cercanos a las distribuidoras. En tanto que el sistema inalámbrico cubre las zonas más alejadas y las zonas rurales del municipio. En muchos parajes rurales el servicio no llega, por poco rentable que es para las empresas prestadoras llevar hasta allí sus servicios.

Si bien no hay datos precisos del porcentaje de la comunidad sanvicentina que accede al servicio de Internet, sí se conocen los parajes donde no llega, que superarían 200 puntos geográficos. Es ahí donde apunta el municipio para darle la igualdad de oportunidades a los pobladores.

“Las zonas rurales actualmente no cuentan con un servicio estable de Internet. En lo referente al área geográfica rural, el municipio cuenta con más de la mitad de la población distribuida en toda la extensión de la comuna, ello explica la existencia de más de 200 colonias y parajes”, sin el servicio.

El aislamiento obligatorio por la pandemia causada por el COVID-19 en todo el país y el mundo, desnudó la desigualdad de oportunidades que tiene la comunidad rural con la urbana particularmente en los servicios básicos, en este caso Internet. Según indicaron desde la comuna se notó mucho en la parte educativa, ya que se planteó seguir llegando con tareas a los alumnos de forma remota y por plataformas conectadas a la red de redes, y es allí donde el sector rural se vio en desventaja, porque no tenían acceso a Internet.

Los alumnos se vieron relegados en el acceso a los materiales, incluso los mismos docentes debieron entregar las tareas de forma impresa para que los niños de las colonias no pierdan clases.