“Cargar la suerte” (2018) –Andrés Calamaro

En ocasión de su anterior producción de estudio, “Volúmen 11” (2016), había dicho que Andrés Calamaro debía esperar un poco más de tiempo entre disco y disco, no elegir tantos temas y pulirlos mucho más.

Así que al ponerme a escuchar “Cargar la suerte”, publicado solamente dos años después de su predecesor, tenía expectativas cero.

Sin embargo, el Salmón me cerró la boca: “Cargar la suerte” es un muy buen disco, y aunque obviamente yo no tuve nada que ver, hizo justamente lo que me parecía que debía hacer: elegir pocos temas y pulirlos.

Acá tenemos al Calamaro que muchos extrañábamos, al hacedor de canciones que te atrapan a la primera escucha y que de yapa no son simplemente accesorias. En cada una de ellas escuchamos las facetas en las que mejor se desenvuelve Andrés: balada, funk y rocanrol.

Dice que para este disco trabajó a la vieja usanza, se encerró tres días en un estudio y lo que quedaron fueron primeras tomas. Yo no me creo mucho eso, acá se nota que hay bastante trabajo previo y posterior al estudio. Igual sea verdad o mentira no importa mucho.

La instrumentación es precisa y certera, todo aparece en su justo lugar. De destacar las letras, que nos traen de vuelta a un cantante que puede pavonearse que escribió muchas de las más conocidas e importantes del rock nacional (los versos “Pido respeto señores / soy Diego Armando canciones” son pura genialidad).

No hay en el disco ningún tema que no suene a algo que Calamaro no haya hecho antes  –muchas veces antes, es uno de los músicos que más se ha autoplagiado-, pero que la mayor parte del disco cuenta con temazos que erizan la piel, es indiscutible. Para destacar “Tránsito lento”, “Cuarteles de invierno”, “Las rimas” (donde tanto la lírica como la vocalización tiene mucho de Residente de Calle 13 –influencia tardía, ya que Calamaro los tuvo de invitados en su canción “Insoportablemente cruel” del disco “On the rock” -2010-), “Mi ranchera” y “Falso LV”.

Ojalá el Salmón incluya en sus recitales la totalidad de este disco, o al menos la mayor parte; son canciones que lo merecen.

Veremos cuánto tiempo se toma para su próxima obra, y si logra mantener este nivel ofrecido, que de por sí es bien alto.